Novena Obra: El Arte de no ver

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El Arte de no Ver
Directed By Mariano Masci


Género: Drama

Reparto:
Tang Wei (Griet Kross)
Anthony Hopkins (Robb Kross)
Norma Aleandro (Alexia, esposa de Robb)
Mark Ruffalo (Ulises Flinth)
Anne Hathaway (Judy Kross)
Zooey Deschanel (Sybil)

Banda sonora:
*Canciones:
“Hairnet Paradise”, de CocoRosie
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“Black Hole”, de Zooey Deschanel (She & Him)
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*Partituras:
“Griet’s Theme”, de Alexandre Desplat (Girl with a pearl earring)
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“Angel”, de Alexandre Desplat (Lust, Caution)
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Sinópsis:
Durante los preparativos de la boda de Judy, su hermana adoptiva Griet es la encargada del diseño del evento. A su vez, Robb Kross, el padre de ambas observa como la vida que lo ha dejado ciego aun puede depararle ciertas sorpresas. El arte es lo que une a Robb con Griet; y pronto marcará el destino de ambas vidas.

Argumento:

1. Introducción en el jardín de invierno
En un amanecer, entre flores que brotan y abejas que vuelan dentro de un invernadero, Griet camina apaciblemente. La muchacha observa las petunias, las rosas, y el resto de esas bellezas naturales cargadas de color. No solo observa, además las acaricia y huele su precioso aroma. En un momento dado, la joven se sienta en un banco de madera, junto a una jaula con pájaros amarillos, azules y rojos. Extrae de su bolso un bloc de hojas y una carbonilla, y comienza a dibujar. Por detrás de ella, las vidriadas paredes del invernadero comienzan a iluminarse por el sol naciente. El sonido de los pájaros crece, y la cámara atraviesa los vidrios, gira y enfoca al invernadero en primer plano. Alguien camina lentamente hacia allí. Griet, dentro de esa edificación transparente se percata de los pasos en el césped, por lo que gira su rostro para ver quién entra. Es su padre, Robb.
Él anciano se le acerca, y le pregunta:

-¿Ya has comenzado con los bocetos?

-Sí. Ven, siéntate –le responde ella.

Robb, se acerca a paso lento, con su bastón blanco. Llega hasta donde se encuentra Griet, luego posa sus manos sobre el dibujo y susurra:

-¡Es hermoso! A Judy va a encantarle.

Griet sonríe ampliamente; después abraza a su padre.

2. El hogar de los Kross
Varias mucamas corren por todos los pasillos de la casa. Las sábanas vuelan por los pasillos cuando las rollizas manos de las mujeres que trabajan en la casa las levantan en el aire para luego plegarlas. Robb camina entre el silencioso bullicio, sus zapatos hacen crujir las tablas de madera del suelo, y a medida que avanza va saludando a cada una de las mucamas por su nombre. Todas le devuelven el saludo.

-¡Buenos días, Robb! (las más nuevas solo se atreven a decirle “señor Kross”)

Dentro de su casa, Robb no usa bastón, ya que se conoce los pasillos, puertas y habitaciones de memoria. Cuando finalmente llega a la cocina donde su esposa está explicándole a un chef cómo preparar cierto plato, se detiene, escucha su voz y la saluda:

-Buen día, Ale-… -huele el delicioso aroma que desprende una cacerola- …¡-Alexia, qué delicia! ¿Qué huele tan bien?

-El plato de entrada. Estoy explicándole al chef cómo preparar el aspic de mariscos…

-¿Aspic de mariscos? ¿Judy eligió aspic de mariscos como primer plato? –pregunta el señor Kross.

-Sí, y de hecho, qué suerte… hacía años que no comíamos aspic. Nunca supe por qué dejé de prepararlo…

Robb hace un gesto similar al que se hace cuando se está en un baño hediondo, luego exclama:

-¡Pensar que huele tan delicioso! Ajhh.. Y yo doy gracias al cielo porque no lo prepares más… ¡es repugnante!

-Bueno, querido. Es el casamiento de tu hija. Vas a tener que soportar el aspic por una noche más en tu vida.

Robb hace un gesto como asintiendo. Luego se da la vuelta para retirarse, pero antes de abandonar la habitación susurra: “nuestra hija”. El hombre se dirige al living, donde muy plácidamente aun duermen los dos perros –labradores blancos-. Robb no puede verlos, pero los huele; por lo que nota su presencia. “¡Arriba ustedes dos, haraganes!”, le dice a sus mascotas. Los dos animales se levantan de golpe y corren a su lado moviendo alegremente sus colas. Su amo los acaricia por detrás de las orejas, cuando alguien entra por una de las puertas, camina hasta él y le posa las manos en sus añejas mejillas.

-¡Esas son las manos de mi hermosa Judy! –Exclama alegremente Robb. Luego la muchacha sonríe y le contesta:

-Tienes un don excepcional, papá. –Luego cambia de tema-: ¿Dónde está Griet? La estoy buscando desde hace al menos media hora.

-Está en el invernadero. Se encuentra trabajando en la decoración de tu boda desde el amanecer.- contesta el padre.

-¿Y las has dejado que trabaje tanto sin descansar?

-Sí. El arte no duerme. Tu hermana es una artista. Y en este momento piensa regalarte una de sus mejores obras. Ya he visto… bueno, no veo pero… he percibido sus progresos, y todo lo que puedo decirte es que es maravilloso lo que está haciendo.

-¡No me cuentes!... ¡No quiero saberlo! –Interrumpe ella- ¡Se supone que es una sorpresa!

-No te preocupes, Judy. No sabría cómo describir lo que he sentido- dice él entre sonrisas.- Si piensas en ir a verla, anúnciate; así le darás tiempo a esconder los bocetos ¿está bien?

-Está bien- responde Judy- Luego posa sus manos en las mejillas de su padre, le besa la frente, y luego se retira dejando al hombre junto con los dos perros.

Judy llega a las puertas del invernadero, golpea los cristales y se anuncia (“Griet, soy Judy”) tal como le aconsejó su padre. Medio minuto después, Griet le abre las puertas, y con su bolso colgado al hombro, la saluda con un beso en la mejilla y exclama:

-¡Hermana, estoy muy feliz de verte!

-Yo también. Tengo muchas cosas para contarte. ¡Ulises me mostró la casa que ha comprado! –dice Judy.

-¿En serio? ¿Es bonita?

-Sí, es hermosa. Tres dormitorios, cocina, comedor, living, y balcón con vista al mar. ¡Ya sabes lo mucho que me gusta el mar!

-¡Es increíble lo rápido que pasa el tiempo! Parece como si hubiese sido ayer el día en que nos presentaste a Ulises – Recuerda Griet.

-Sí, es cierto.

Luego ambas se toman del brazo y comienzan a recorrer los jardines. Griet mira los árboles, mientras Judy le dice:

-Y dime… ¿Cómo van los bocetos para mi boda?

-Sabes que no puedo decirte mucho, pero estoy segura de que te encantará lo que hice para ti.

-Seguramente. Vos y papá tienen un don. No me canso de decirlo. En cierto modo los envidio… pero es una envidia sana. –sonríe mientras lo dice, luego agrega: “es una pena que se haya quedado ciego…”

Griet responde:

-No creo que sus ojos importen. Ha perdido la vista, sí. Pero eso no ha cambiado su buen gusto, ni su capacidad para ver las cosas bellas. Incluso, no se si lo sabes… Pero sigue pintando…

Judy pone cara de sorpresa y luego pregunta: “¡¿Sigue pintando?!... ¿Y cómo lo hace?”. Su hermana le contesta:

-Primero que nada, a escondidas de mamá –ambas ríen-. Pero si te interesa saberlo: Pinta con sus manos… en todo sentido. Es como si pudiera tocar las imágenes y de esa manera entenderlas. Es extraño… hoy ha tocado los bocetos, y parece haberlos entendido a la perfección. Estoy orgullosa de él.

-Yo también- consiente la hermana.

Luego de caminar un rato más por los jardines, se topan con Ulises. Que llega hasta donde ellas y les comenta que ha estado hablando con Robb, y que este le dijo que ambas se encontraban en el invernadero. Las dos muchachas intercambian una mirada, y luego la que es novia del hombre, dice:

-Amor, es una charla entre hermanas. Pero no te pensaba excluir ahora que vos y yo somos los clientes de Griet. –Al escuchar su nombre, Griet se sonroja un poco y reclama:

-Bueno, no lo digas de esa manera. No estoy trabajando para ustedes. Estoy haciéndoles un regalo, además… puede que no llegue a gustarles.

-¡Oh, eso imposible! –la contradice el muchacho- ¡Qué modestia de tu parte! Bueno… de todas formas, Griet, tengo que robarme a tu hermana por unos minutos. Así que…

-No hay problema. Vayan, yo vuelvo al invernadero.

Luego de que Judy y su novio se marchan hacia el interior de la casa, la joven regresa a sus labores en el invernadero. Vuelve a sentarse en el mismo banco, al lado de los pájaros, y al igual que en el amanecer retoma sus dibujos.

3. La conversación de Judy y Ulises
Una vez que Judy ha entrado a la biblioteca, Ulises cierra la puerta tras él. La habitación en que se encuentra está llena de estantes cargados de libros polvorientos. La luz es artificial, ya que no hay ventanas. Judy camina y observa los libros, desliza un dedo sobre uno de ellos. El polvo se ha impregnado en su dedo índice, por lo que con el dedo gordo se limpia suavemente. Después mira a Ulises, y le cuestiona:

-¿Por qué aquí? ¿Qué es eso tan urgente que tenías para decirme?

Ulises se incomoda, pero finalmente decide hablar:

-Es acerca de tu hermana adoptiva.

-Mi hermana…. El “adoptiva” está de más. Griet es mi única hermana y punto. ¿Qué ocurre con ella?

-Me estaba preguntando si realmente debería ser la encargada de ambientar nuestra boda.

-¡¿Qué?! ¿Me estás jodiendo? –Judy se ha enojado- ¿Tenés alguna duda acerca de la capacidad de mi hermana?

-¡No! No es eso. Tranquilízate… Simplemente, es que… Ella tiene un gusto extraño.

-¿Estamos hablando de sexualidad? –le pregunta la chica.

-No. No es acerca de su sexualidad. No tiene nada que ver con eso.

-¿Y entonces qué?

-Es que… ya sabes. La relación entre ella y tu padre… es como si siempre te dejaran afuera en todo.

-Mira, Ulises. Realmente me molesta que pienses así… Esas son las cosas que piensa mi madre. Mi papá le enseñó a Griet cómo pintar, simplemente porque a ella le interesaba aprender, y a mi no. Ellos son artistas. Hacen lo que les gusta hacer. A mi me gustan otro tipo de cosas.

-Sí, te entiendo. ¿Pero no te preocupa no saber con qué te encontrarás el día de NUESTRA boda?

Judy alza una ceja, y responde con su rostro iluminado (contrastando con el oscuro cuarto en que se hallan):

-Realmente eso es lo mejor. No saber…

4. Griet y Robb
La cámara sigue a Griet por detrás, mientras ella da un rodeo a la casa, para ingresar finalmente por la puerta de la cocina. En el camino se topa con Alexia, su madre, quien le dice que Robb está en su escritorio. Cuando la joven se dirige hacia allí, primero se topa con Judy y su novio que le hacen un gesto con la mano saludándola de nuevo. Luego, Griet, entra por la puerta contigua a la que por su hermana y Ulises acaban de salir.

-¿Griet o Judy? –Pregunta Robb.

-Soy Griet. Necesitaba hablar con vos, acerca de Ulises. Hoy me lo encontré en el jardín; lo noté extraño…

-Si, pero a mi no me extraña. Sabes… Hay algo en esta casa, algo en la manera en que fue construida… O tal vez sea que los cuatro sentido que me quedan se han agudizado… En fin: la cuestión es que pude oír hace un momento una conversación muy particular, las voces parecían venir de la biblioteca…

Griet se detiene en seco, y luego pregunta:

-¿Judy y Ulises, verdad?

-Sí, tú hermana, Judy, y Ulises. En la biblioteca, como te he dicho. –El señor Kross deja que su aliento descanse, luego toma aire y continúa- Hablaban de nosotros… Te imaginarás qué tipo de comentario habrá hecho Ulises.

-Si, supongo que sí. No es que él tampoco me caiga muy bien, pero va a casarse con mi hermana. Se que él… -Aquí Griet se detiene.

-Sabes… ¿Qué? –pregunta el hombre- Dale, adelante, dime lo que crees saber…

-Se que él no me considera una verdadera hermana para Judy… Porque soy adoptada…

-Exacto. Pero no podemos culparlo por pensar así, ¿sabes? –Responde él apaciblemente. Ella asiente con un “uhum”, tras lo que él agrega: -El conoció a sus padres desde el útero de su madre… lo que es natural. Pero eso no le da ventaja sobre una persona cuyos padres son adoptivos… ¿Sabes por qué?

-¿Por qué? –pregunta Griet.

-Porque un hijo engendrado crece en el útero y en el corazón de su madre, y luego es amado por su padre. Pero, a mi modo de ver, un hijo adoptivo desde el momento en que es adoptado crece en el corazón de ambos y no en un vientre, es amado a partes iguales desde el primer momento.

Griet deja correr una lágrima, la cual se seca con el puño y sin hacer ruido para que su padre no note nada. Luego cuestiona:

-¿Y qué quieres decir con eso? ¿Qué tiene que ver con lo que piensa Ulises?

-Bueno. Tiene mucho que ver. Ulises se ha dado cuenta que Alexia te prefiere a ti. Ya sabes que cuando me casé con ella, a tu madre le costó aceptar a Judy, hija de mi anterior matrimonio… Pues… cuando descubrimos que ella era infértil y te adoptamos, creo que al fin logró conciliar su sueño de ser madre.

-Pero, Alexia nos quiere a las dos.

-Sí, las quiere a las dos. Pero no es cruel reconocer que te tiene más estima. Hoy por ejemplo se refirió a Judy como hija mía, pero no de ella. Aunque la quiera mucho, el hecho de haberla conocido en una edad crecida le impidió criarla, enseñarle cosas que si te pudo enseñar a vos…

-Como a cocinar, es cierto. Lástima que a mi no me guste tanto cocinar…

-Lo se… Te decantaste por mis enseñanzas sobre el arte. -El anciano sonríe al reconocerlo.

Griet se pasea por el estudio de su padre a medida que trata de buscar alguna palabra más para agregar a la conversación… Busca por dónde empezar, busca una manera de iniciar una confesión… Pero antes de que pueda abrir la boca, Robb habla primero:

-Griet, hija. Escuché algo más. No tengas vergüenza de ser quien eres. Nunca, ¿esta bien?

-¿Vergüenza?

-Griet. Te conozco, y desde hace años que lo supongo. Está bien… Solo te voy a pedir una cosa…

-¿Qué?

-Que la invites a la boda de tu hermana. Quiero conocerla, para ver si realmente te merece.

Griet se sorprende frente a la calma con que su padre ha hablado respecto al tema. Luego plantea sus preocupaciones acerca de si no estaría haciendo mal al invitar a su pareja; a lo que su padre responde:

-No, para nada. Ojalá pudieses ver lo que yo veo. Si vieses los colores que son imposibles en el mundo, escucharías lo que dicen…

-¿Y qué dicen?

-Que no hace falta otra cosa más que ser sincero con uno mismo, para llevarlos de la paleta de la mente al mundo real.

5. La Boda

El día de la boda finalmente llegó, tras varios preparativos previos. Antes de este último capítulo, pudimos ver imágenes de cómo se fueron armando y desarmando cosas en el jardín. Hasta que finalmente la ceremonia se realizó: en el invernadero. Las paredes del invernadero fueron forradas de flores azules, celestes y blancas (imitando al mar). Del techo colgaron helechos rojos y verdes; mientras que distribuidos por todo el ambiente volaron pájaros de todos colores, como peces.
A la hora del baile, Sybil, la pareja de Griet, cantó una canción. Todos bailaron, mientras que Robb discutía con su esposa:

-Alexia, supongo que yo fui el último en enterarme, ¿verdad?

-¿Qué acerca de esa muchacha? –pregunta señalando a Sybil, tras lo que el asiente, entonces ella confiesa: - Sí...

-Y… pero… así como eres… Yo pensé que ibas a tomarlo a mal.

-Sí, al principio sí. Pero pude aceptarlo.

-¿Y por qué no me dijiste nada?

-Porque pensé que serías tu quien lo tomase a mal.

-¡Qué poco me conoces! –exclama Robb.

-Sí, te conozco poco –dice ella, y luego bromea:- pero si te conociese más ya me habría hartado de ti. Creo que lo que nos mantuvo juntos siempre fueron las sorpresas. –Luego de decir esto lo besa en la boca, y luego lo deja sentado para ir a buscar más ponche.
Sin saber qué hacer, Robb pasa las manos por la mesa; sus dedos se encuentran con el aspic de mariscos y al instante retira la mano con un gesto de asco. Pero la tentación le gana y termina por chuparse el pulgar, para descubrir que esa gelatina rellena de carne no sabe nada mal.

-Sorpresas… –murmura.

De repente un impulso lo hace levantarse de la silla. Siente la necesidad de caminar. Deja su bastón apoyado contra la mesa, y se dirige lentamente entre las parejas que bailan, hasta que final percibe la cercanía de la persona que estaba buscando: Griet.
Griet se sobresalta un poco cuando su padre le tapa los ojos; pero inmediatamente le reconoce esas manos añejas y sabias.

-¿Ahora los ves? –Le pregunta él.

-Sí, los veo. Son hermosos. -Responde ella.

-¿Y qué te dicen?

-Que no los vea… que los viva.

Un grupo de gente pasa bailando a su alrededor, y ellos se toman de las manos y se unen al montón de gente que baila sin parar, formando un tren. La música se haca cada vez más fuerte, mientras giran y giran, y giran…

“EL ARTE DE NO VER”

Detalles de dirección:

  • Durante el primer capítulo, se ven los créditos iniciales, y se escucha “Griet’s Theme” de Alexandre Desplat.
  • “Angel” del mismo compositor se escucha durante la conversación de Robb y Griet en el escritorio.
  • “Black Hole” es cantada por Sybil (Zooey Deschanel), durante la escena del baile.
  • “Hairnet Paradise” es la canción que abre los créditos finales.
  • La selección de una música tan efusiva, pretende contrastar con las imágenes apacibles (siempre en un tono fotográfico semi-dorado).
  • Como se habrá notado, el fin de cada escena parece fluir con el comienzo de la siguiente, a manera de “caminatas”. Un claro ejemplo es cuando Ulises y Judy discuten y Griet, luego de hablar con su madre se dirige hasta el escritorio cruzándose en el camino con dicha pareja cuando abandona la biblioteca. La intención es darle a la casa un aspecto de laberinto, por el que todos los personajes caminan, cada uno con su historia.
  • Si bien aparece el tema de la sexualidad de Griet. Nunca vemos a Sybil y Griet juntas. ¿El motivo? Sencillamente tocar el tema con delicadeza, alejándonos por primera vez de lo visual, para dar paso a lo que ya se sobreentiende.

6 comentarios:

Jose Barriga dijo...

EL ARTE DE NO VER. Es una exquisita, noble, tierna y poética historia sobre una familia y especialmente un personaje (robb) que se gano mi corazón. Mariano Masci crea esta obra para deleitarnos y sensibilizarnos. El arte de no ver es mi preferida en esta edición. Tienes mi voto asegurado. Anthony Hopkins y Norma Aleandro merecen grandes elogios por estos papeles.

albertaco dijo...

Una obra encantadora. Llena de luz, amor y esperanza. Una obra que te emociona y te enternece. Anthony Hopkins está magistral, absoluto protagonista de la obra. Bellísima partitura de "Deseo, peligro". Una obra que transmite una visión sobre la vida, cargada de optimisimo, valentía y esperanza. Felicidades, de las mejores obras de este Directed By!!!!

Juancii de Reyes dijo...

Una mui buena obra pero que no termino de entender.. no termino de entender cual es el verdadero significado que quiere dejar, cual es el conflicto, como se resuelve.. Me gusto pero no la termine de entender

Mariano Masci dijo...

Juancii: Precisamente esa es la idea, no hay nada que entender, no hay grandes conflictos. El objetivo de la obra es mostrar dos vidas que condicionan -y se ven condicinadas por- otras vidas, de manera sencilla.... valga la redundancia: como en la vida misma. Sin efectismos ni situaciones duras. El objetivo es ver, pero sin ver (sin ver las situaciones adversas, para centrarse en lo que la vida significa para cada uno, y simplemente... vivirla) Me algero de que te haya gustado =)

Jorgee dijo...

Yo creo que la más poética del festival... Mariano me gustó mucho, desde ahorita se convierte en una de mis favoritas del concurso... Y ese Anthony Hopkins está muy bien, al igual que Tang Wei y Anne Hathaway...
Felicidades Masci!

Xavier Vidal dijo...

Gran Hopkins en una obra sencilla y tierna. Aunque a veces peque de melosa, se disfruta mucho. Seguro que será una de las más nominadas.

Suerte Masci!

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