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El Lobo Blanco
Directed By Álvaro Casalino

Género: Western/Animación/ Acción

Elenco: Voces de
Lon Slattery (Brad Pitt)
Laurie Heinemann (Alexis Bledel)
Shadow (Garret Dillahunt)
Padre Moses (Kevin Costner)
Skull (Danny Trejo)
Nico (Nick Nolte)
Bud (James Woods)
Monty Gann (Robert Englund)
Tom Dalton (Mickey Rourke)

Música:
Il deserto- Ennio Morricone enlace
The Sicilian Clan- Ennio Morricone enlace
Il Grande Massacro- Ennio Morricone enlace
L'Arena- Ennio Morricone (Tema principal/Duelo final) enlace
Come Una Sentenza-Ennio Morricone enlace
The Vice of Killing- Ennio Morricone enlace
Nascita Di Una Citta- Ennio Morricone enlace

Sinopsis: Un pueblo en medio del desierto es asolado por un grupo de asesinos. Un extraño forastero cuyo pasado está estrechamente ligado al líder de los asesinos les hará frente.

Argumento:

Un vaquero viaja a caballo en medio del desierto. Al lado de un árbol seco, hay un hombre. El pistolero desenfunda su arma. Pero el hombre se deja caer a tierra. Con desconfianza, el vaquero se acerca a esa persona. Es un negro, moribundo. Le han disparado en las piernas y en los hombros. El vaquero le ofrece un poco de agua. Pero el hombre agoniza y muere, luego de balbucear unas palabras ininteligibles. El vaquero improvisa una tumba para el muerto, con arena y rocas, con una tosca cruz de madera, como único adorno. Después se aleja, montado sobre su caballo. Comienzan los créditos de apertura, al estilo de las películas de Sergio Leone.

Tras los créditos, aparece un típico poblado del oeste: El lugar parece desolado. El silencio sólo es interrumpido por el graznido ocasional de algunas aves de rapiña que vuelan cerca del lugar.
Un hombre bajito y delgado se baja de una mula escuálida. Parece totalmente fuera de contexto: Lleva lentes y está vestido como un habitante de la ciudad.
En las calles, unos niños juegan.
-Disculpen…- dice el hombre.
La madre de los niños les obliga a entrar a la casa. El forastero sigue caminando por el pueblo. Las calles están vacías. Un solo hombre, de aspecto rudo, toma la siesta sentado en una silla afuera de una taberna. Con algo de temor, el forastero se dirige a él.
Hombre de la silla: (Burlón) ¿Busca algo?
Forastero: Yo…Soy un maestro…Me enteré de que aquí necesitaban uno…
Hombre de la silla: (Con frialdad) Mucho me temo que ha habido una confusión. (Saca su revólver y le dispara al aterrorizado hombrecillo) aquí no necesitamos un maestro.
El hombrecillo agoniza. Pero no ha muerto aún. Se arrastra hasta el hombre sentado en la silla, quien simplemente se limita a disparar de nuevo. Al momento en que se escucha el segundo disparo, se produce un corte. Vemos llegar al vaquero de la primera escena. Algunos niños se ofrecen a cuidarle el caballo. El vaquero deja que lo guíen hasta la taberna/hospedaje del pueblo.

El clima en ese lugar es tenso y oscuro. Sólo un grupo de personas ríen: Es el hombre de la silla, quien presume de la forma en que mató al profesor. Los otros, que parecen ser algo así como miembros de una misma pandilla le felicitan. El matón jefe se llama Skull. Cuando el vaquero toma asiento, el grupo que rodea a Skull queda en silencio, observando con mucha atención al vaquero. Un viejo se acerca temeroso. El vaquero ha dejado unas monedas, para pagar su hospedaje. El viejo extiende las manos hacia las monedas.
-No hace falta que las recojas- Dice Skull.- No hace falta que pague su estadía, porque usted se va a largar de este sitio. Ahora mismo.
El vaquero no responde. Las sombras cubren sus ojos.
-¿No me oyó?
Skull se queda helado de un momento a otro: El vaquero le está apuntando con su pistola al rostro.
Vaquero: (Con frialdad) Lárgate.
Todos en la taberna se quedan mudos. Skull retrocede.
Un hombre, pálido y de nariz aguileña, observa la escena con mucha atención.
Skull se sienta rodeado por su gente: Ahora nadie ríe, sino que un horrible silencio se ha apoderado de la sala.

El vaquero se ha hospedado en una habitación. Mientras realiza sus labores, el anciano que le atendió aprovecha ese momento para llevar la conversación a lo ocurrido con Skull. Le agradece, puesto que en el pueblo todos lo odian.
Sin embargo, nadie se atreve a hacerle frente: Esto es porque Skull es uno de los “ángeles de la muerte”, un grupo de asesinos contratados por Monty Gann, un ambicioso hombre que compró las tierras de los alrededores del pueblo.
Le cuenta que aquel pueblo se formó con esclavos libertos e inmigrantes. A pesar de las dificultades, todos ellos estaban dispuestos a seguir adelante. Pero el fundador del pueblo, Jonathan Heinemann, es muerto en circunstancias misteriosas, y es ese momento cuando entra en escena Monty Gann. Gann necesitaba de una mano de obra barata, que pudiese trabajar sus tierras. Si alguyien quería trabajar, tenía que ser para él. Es por ello, que para mantener al pueblo sometido en un estado de miedo e ignorancia, contrató a “Los ángeles de la muerte”, los cuales no permiten que ningún forastero venga el pueblo. Se prohibieron todas las actividades grupales, incluso aquellas de character religioso. La mayoría no sabe ni leer ni escribir, por lo que Gann comete toda clase de abusos, con absoluta impunidad.

El viejo comenta algo sobre un grupo de rebeldes, liderados por la hija de Heinemann, pero muchos creen que fueron asesinados por los hombres de Skull.
“Sólo uno de nosotros logró huir…Era el más testarudo y viejo de nosotros…Pero era también el más noble…él juro que nos mandaría a alguien para librarnos de estos asesinos…¿Podrá ser acaso…?
El viejo deja de hablar. El vaquero se ha quedado dormido mientras hablaba.
El viejo murmura unos insultos en voz baja. Cuando ha salido de la habitación, el vaquero abre los ojos. Ha estado fingiendo todo el rato.
Mientras tanto, Skull y sus hombres van a una pequeña iglesia en las afueras del pueblo: Afuera de la iglesia, están reunidos el resto de los ángeles de la muerte, bebiendo y jugando cartas.
Las cruces y demás imágenes religiosas han sido hechas a un lado, cubiertas con sábanas o usadas burlonamente por los asesinos para colgar sus sombreros y armas.
Dentro de aquella edificación, están reunidos cuatro personajes: Dos tipos, uno regordete y otro larguirucho, vestidos como sepultureros (Nico y Bud) Un viejo, bebedor, vestido como un soldado de la guerra civil norteamericana (Tom Dalton) y un hombre con un poncho y sombrero negro. En su espalda está dibujada una cruz invertida. Está sentado en la mesa del altar. Skull se refiere a él, como Shadow, y le refiere brevemente el episodio de la taberna.
-Tuve miedo…- Confiesa Skull, avergonzado.
Shadow se levanta y se acerca a Skull. Apoya su mano sobre el hombro de este. En un tono muy amable dice:
-Eso sería una lástima. Que tuvieras miedo, quiero decir. Porque tú sólo vives para ser valiente. Y…Si dejas de serlo, entonces ya no tienes porque seguir viviendo.
Skull siente entonces la pistola de Shadow colocada exactamente sobre su corazón. Está paralizado de terror. Shadow ríe y aparta la pistola. Le dice que tiene un día para encargarse de ese hombre. De otra forma, ya no será digno de ser uno de ellos. Skull acepta.
Shadow: El miedo es un mal consejero, Skull. Hace que los cobardes se condenen a sí mismos…Y lo peor es que condenan a otros por su propia debilidad… (Con burla)Como por ejemplo, tu pobre hermana…
Skull aprieta los puños.

Es de noche. El vaquero tiene a sus manos un pequeño gato. Parece distraído, pero en realidad está atento a lo que ocurre en el pueblo. Es así como se percata de que unos hombres están saliendo a escondidas del pueblo, intentando burlar la vigilancia impuesta por los asesinos.
El vaquero los sigue, sigilosamente. En las afueras del pueblo, uno de los asesinos se percata de los fugitivos y se prepara para dispararles. Pero el vaquero le clava un cuchillo en la yugular antes de que pueda reaccionar, asegurándose de que su víctima no haga ningún ruido para no ser descubierto por los fugitivos.
Viajando un techo a través del desierto, llega a lo que parecen ser las ruinas de un pueblo abandonado. Un descolorido cartel aún muestra las promesas de progreso y bienestar que alguna vez fueron el emblema de aquel pueblo sin nombre. El vaquero se adentra en aquel lugar de aspecto lúgubre. Entonces, una voz le ordena alzar las manos y darse la vuelta. El vaquero sonríe sarcásticamente al ver que la persona que le apunta con un viejo fusil es una mujer joven, casi una adolescente. Pero la joven, con la más absoluta seriedad, le exige saber su nombre. El vaquero responde: “Lon Slattery”, con indiferencia.

La joven ordena a los hombres de su grupo (Que no son más que seis integrantes, contando entre ellos a un cura) que amarren al extranjero hasta asegurarse de que lado está. Lon prácticamente se deja amarrar por aquel grupo de rebeldes sin oponer resistencia. (Uno de ellos incluso le da un puñetazo) y es hecho prisionero en una casa en ruinas. Por las conversaciones de sus dos guardas, sabe que aquella joven es Laurie Heinemann.
Esa información parece bastar para el vaquero, quien simplemente decide acabar con el número que había montado y consigue burlar a sus captores. Espía de cerca a Laurie Heinemann, cuya mano derecha parece ser un sacerdote, el padre Moses. Sin saber que son observados, se revela la precaria situación de aquel pequeño grupo de rebeldes: Cuentan con pocas armas y municiones, y aquel grupo de jóvenes tiradores inexpertos están en considerable ventaja contra sus enemigos.

Lon Slattery huye de aquel lugar, regresando al pueblo al amanecer. Pero alguien ya lo está esperando en el lugar: Se trata de Skull, quien ha permanecido vigilante en la taberna, esperando su regreso. Luego de unos tiros fallidos de Skull, el asesino y el vaquero están frente a frente.
Skull se deja dominar por la emoción: Creyendo ver en los ojos del vaquero aquel mismo fuego que devoró su casa cuando era niño (Y en ese incendio murió su hermana menor, quedando Skull con la culpa de no haber podido ayudarla) hace un tiro precipitado. Pero Lon es más hábil, y de un solo disparo acaba con la vida de Skull. Monty Gann(El hombre de la nariz aguileña que observaba en la taberna) No puede creer lo que ve.
Lon Slattery entra a la taberna y entrega un poco de dinero al viejo. Le dice que sólo venía a pagarle el dinero que le debía. Luego de entregar al viejo unas monedas, se retira. Cuando Lon sale del pueblo, los hombres de Skull parecen reaccionar y van tras él.
El vaquero regresa al pueblo abandonado. Encara a los rebeldes (Quienes no se habían dado cuenta de su huida para empezar) y les dice que sí no pudieron con él, mucho menos podrán con la pandilla de asesinos. Laurie está furiosa, pero el vaquero le recuerda que haría mejor en preocuparse por los hombres de Skull, porque ellos van tras él, hacia el escondite de los rebeldes.
El vaquero se ofrece a ayudarles, siempre y cuando hagan lo que él les diga. Los hombres de Skull ven a un hombre a caballo, vestido como Lon Slattery. Disparan una y otra vez contra él, únicamente para darse cuenta de que aquel hombre no era Lon, sino uno de sus compañeros, el mismo que el vaquero había matado la noche anterior. De esa forma, los rebeldes y Slattery consiguen emboscar a la pandilla de asesinos, a quienes liquidan. Sólo uno queda vivo, aunque moribundo y consigue escapar, a pesar de que Lon va tras él. Los rebeldes festejan esta victoria, pero Lon les recuerda que será mejor estar prevenidos. Luego de robar las armas de los asesinos, regresan al pueblo, a prepararse para la revancha de estos.

En el pueblo, Nico, Tom y Bud rodean el cadáver de Skull. Intercambian miradas entre sí. Regresan a la iglesia, sólo para encontrar allí a uno de los hombres de Skull, agonizante. Les informa sobre los rebeldes y el vaquero que les tendió una trampa. Antes de morir, les advierte no confiarse de él.
Nico y Bud han decidido que lo mejor es ir a cobrarse la venganza los tres juntos, pero Dalton les recuerda que él no recibe órdenes de ellos. Esto inicia una discusión entre los asesinos, la cual es interrumpida por Shadow.
Shadow: Un enemigo tan insignificante no merece enfrentarse a tres de nosotros.
Bud: Ningún enemigo es insignificante. Ser demasiado confiado es un error estúpido.
Tom Dalton:(burlón) Los hombres de verdad aceptan los retos Bud. No necesitan escudarse en sus amigos y compañeros.
Bud se vuelve hacia Tom, pero Nico le detiene. Deciden que lo mejor es partir sin él. Así que Bud y Nico van hacia el refugio de los rebeldes, acompañados por los demás integrantes de la pandilla de asesinos.

En el refugio de los rebeldes, Lon Slattery ha preparado a los seis rebeldes para estar vigilantes. Laurie, aunque le molesta admitirlo, le dice que le debe la vida, y le está muy agradecida por ello. Lon le responde que no tenía ningún interés en salvar sus vidas. Dice que fue contratado para ayudarles, a cambio de dinero. Esta respuesta parece convencer a Laurie, pero no a Moses, quien escucha su conversación mientras toca la armónica. Unos buitres sobrevuelan sobre los cadáveres de los ángeles de la muerte asesinados.
Durante la noche, Lon es atacado por Bud, el cual consigue alejarlo del pueblo. Una vez ha cumplido su objetivo, Bud consigue escabullirse del vaquero. Al darse cuenta de la treta,Lon regresa al pueblo, en donde los asesinos han conseguido a someter al pequeño grupo de rebeldes, a excepción del padre Moses, que ha desaparecido. A pesar de ello, Laurie se muestra sin temor frente a ellos. Les dice que no le importa si la matan. Nico ríe y le dice, mientras le aprieta el rostro de la joven con su mano derecha que no tiene intención de matarla de una vez, sino que más bien piensa hacerla sufrir hasta el último instante, hasta hacerla desear la muerte.
Lo primero será ver morir a todos sus hombres, delante sus ojos: En el momento en que los asesinos se preparan para ejecutar a los rebeldes, Lon se aparece, sin saber de la trampa que le han preparado: Mientras él avanza en dirección hacia los asesinos, dispuesto a enfrentarse con ellos, Bud espera, escondido en el tejado de una de las casas, apuntando con el rifle en dirección hacia el vaquero.
Entonces algo muy extraño sucede: Una rata camina camina hasta Bud, quien la observa, extrañado. La rata entonces comienza a retorcerse, y antes de que pueda reaccionar, esta explota, matando a Bud.
Aún no salen de su asombro Nico y los otros asesinos, cuando una serie de explosiones empiezan a ocurrir. El humo le da la oportunidad a los rebeldes para huir, y al vaquero para disparar contra Nico. En medio del humo, Nico no puede encontrar a su enemigo. Luego de hacer una serie de tiros fallidos, Nico siente la pistola de Lon Slattery en su nuca. Apenas tiene unos segundos para insultarlo antes de morir.
Los esbirros de Nico y Bud, puerden el control y deciden huir. Pero en la salida del pueblo, se encuentran con otra trampa, la cual (literalmente) les estalla en la cara. Mientras caen muertos, el padre Moses toca su armónica desde su escondite.
La triste música de la armónica conduce al vaquero hasta el escondite del padre; luego de que Lon le comenta sarcásticamente sobre “el milagro” que les salvó, le dice que este no pudo ser más oportuno, pues no tenía ningún plan preparado después de todo. Moses tira al suelo el alzacuello de sacerdote. Le propone al vaquero contarle la verdad sobre él, siempre y cuando Slattery haga lo mismo. El vaquero acepta: Moses le revela que durante la guerra él se encargaba de fabricar toda clase de armas y explosivos. Al fin, harto de haber desencadenado tantas muertes a su paso, asumió la identidad de un sacerdote amigo suyo, que había muerto abaleado por unos asesinos.

Moses se hizo pasar como un cura, esperando iniciar una nueva vida en el pueblo por el señor Heinemann. Pero la vida le obligó a matar nuevamente para salvar la vida de Laurie. Antes de que Lon lo encontrara, había pensado en huir nuevamente. Pero al final, decidió aceptar su suerte como asesino.
-Tu turno- le dice a Moses al vaquero, el cual permanece silencio por unos instantes antes de contestar.
Vemos un flashback: En un pueblo, dos niños huérfanos se dedican a robar para sobrevivir. Una noche, uno de ellos es herido en la pierna por un granjero. Justo cuando el granjero está a punto de matarle el otro niño le dispara por la espalda y se lleva a su amigo. Esos dos niños eran Lon y Shadow, quienes desde jóvenes se habían dedicado a robar y a matar. Shadow había tenido un hijo, cuya madre había muerto. Shadow había decido entregar al niño a un horfanato, pero en ese momento, los dos amigos fueron cercados por un grupo de cazarecompensas que se habían unido para ir tras ellos. Lon aceptó sacrificarse por Shadow para que este pudiera salvar a su hijo. Luego de enfrentarse con los cazarecompensas, consigue vencerlos, pero queda al borde de la muerte.
Mientras él agonizaba, le parece ver a un animal acercándose hasta él. Es un lobo. Lon se resigna a morir, pero cuando despierta, ve que alguien ha puesto vendas a sus heridas. Un viejo ciego está sentado a su lado. Antes de que pierda el conocimiento, el viejo le dice que el destino de los dos lobos es vagar por el desierto por el resto de su vida.
Cuando despierta, el vaquero se encuentra en un lugar distinto: Es la habitación de la casa de unos granjeros, quienes le habían encontrado moribundo en el desierto. Aquellos granjeros eran la familia Slattery, de quienes el vaquero tomaría luego el apellido.
Mientras se debatía entre la vida y la muerte, Lon veía como la hija mayor de la familia Slattery, Rose, se dedicaba a cuidarlo. Cuando tuvo fuerzas para incorporarse, el vaquero había tratado de huir. Rose se encontró con él, la cual intenta convencerle de quedarse con ellos.
Lon: ¿Cómo sabes que puedes confiar en mí? Podría ser cualquiera, un ladrón…Un asesino…
Rose: Aún así...Yo…Pensé que…
Lon: ¿Pensaste qué?
Pero ninguno de los dos se atreve a decir nada más. Aunque Lon no quería admitirlo, él se había enamorado de Rose.
La familia Slattery lo había aceptado como un miembro más de la familia, y el vaquero había vivido un tiempo con ellos.

Un día, divisó a la distancia a una persona familiar. Era Shadow.
En la madrugada, en las afueras del pueblo en donde vivía la familia Slattery, Lon planeó un encuentro con Shadow. Lon llevaba una arma escondida consigo, pensando que Shadow podría matar a los granjeros.
Shadow, al ver a su amigo, le saluda como si nada hubiera ocurrido. Le dice que le alegra ver que su amigo haya podido encontrar una familia con la que pueda vivir tranquilamente. Cuando Lon le pregunta porque razón ha venido, Shadow le cuenta, completamente impasible que su hijo fue asesinado. Luego de la sorpresa inicial, Shadow le cuenta que los cazarecompensas que los habían perseguido no iban tras ellos dos, sino tras su hijo. Habían sido contratados por el esposo de la madre del niño. Cuando Shadow dejó al niño en el orfanato y se fue, algunos de ellos aprovecharon la ocasión para matarlo, junto con los otros niños. Un tiempo después(Luego de encontrar y torturar a uno de los asesinos) se enteró de que el hombre que no sólo había pagado por la muerte del niño y su madre era un tal Buck Heinemann.
-Era un buen hombre- comenta, burlón, Shadow. –Para muchos era un filántropo. Sólo que la traición de su esposa le fue algo muy difícil de sobrellevar.
-¿Lo mataste?- pregunta Lon.
Shadow permanece en silencio por unos instantes.
-Tú puedes creer que yo odio a ese hombre con toda mi alma. Y así fue, por un tiempo. Pero en realidad, le estoy muy agradecido. Me enseñó una verdad, que jamás debí haber olvidado (Apunta con el arma a su amigo) Que la gente como nosotros nunca debe pensar que puede echarse atrás una vez ha elegido su camino., engañándose con la idea de llevar una vida normal, como todos. Que una vez te conviertes en asesino, lo seguirás siendo hasta el final de tu vida.
Lon se prepara para disparar, pero alguien le golpea la cabeza y pierde el conocimiento. Cuando despertó, regresó a la granja, la cual había sido incendiada. Todos los miembros de la familia Slattery habían sido asesinados, incluyendo a Rose. Desde ese momento, Lon se dedicó a buscar a Shadow para matarle, sin saber que su amigo se había vuelto líder de una pandilla de asesinos.
Laurie, quien había escuchado toda la historia, escondida detrás de un muro, no puede creer que su padre haya ordenado matar a alguien, en especial a un niño. El vaquero, que ya desde hace un rato se había dado cuenta de su presencia en aquel sitio, le dice que deben volver al pueblo, a matar a Shadow. Le dice que junte a los rebeldes, pues aún no han terminado los problemas para ellos.

En el pueblo, Monty Gann ha divisado las explosiones a la distancia. Temiendo lo peor, va hasta la taberna, en donde está el único ángel de la muerte que ha quedado vivo, Tom Dalton, el cual se dedica a beber indolentemente.
Dalton es un viejo ebrio que viste con el uniforme de soldado de la guerra civil norteamericana. Cuando Gann se enfurece por su indiferencia ante la posible muerte de sus compañeros, Dalton le dispara a los pies, y le dice que deje de molestarlo, pues él es capaz de encargarse de los rebeldes él solo. Dalton tiene la oportunidad de probar lo que él dice, puesto que los rebeldes no tardan en llegar. Los habitantes del pueblo están muy sorprendidos de que Laurie aún esté viva. Dalton les sale al encuentro. Al verlo, Lon tiene un recuerdo vago de el día en que mataron a la familia Slattery: Un viejo vestido como soldado, acompañaba a Shadow antes de que se encontrara con su amigo por la madrugada. Él fue quien le golpeó la cabeza esa noche. Dalton se ríoe y le dice que en realidad, había pensado en matarlo, pero Shadow le ordenó que no lo hiciera.
Los rebeldes se preparan para dispararle, pero el vaquero se interpone. Quiere enfrentarse él sólo con Dalton. Dalton, sin dejar de beber se prepara para dispararle. Lon y Dalton disparan al mismo tiempo, quedando el primero herido en el brazo izquierdo. Pero Dalton, que supuestamente habría sido herido en el brazo derecho parece indiferente. Ni siquiera está sangrando. Rasgando las mangas de su uniforme, se ve que su brazo es artificial. Sin perder tiempo, Dalton toma a Laurie, y apuntándole en la cabeza, se escuda tras ella.
Los rebeldes parecen no tener ninguna opción. Sin embargo, Moses, quien había escondido en una de sus mangas el mismo cuchillo que Lon había usado para matar a uno de los ángeles de la muerte. Aprovechando un descuido de Dalton, le lanza el cuchillo, hiriéndole la mano derecha. Lauire consigue alejarse de él y Lon le dispara. Pero Dalton no muere instantáneamente, sino que sangrando y todo avanza hasta los rebeldes, riéndose como loco. Hay un segundo disparo y Dalton no cae, por fin, cuando los rebeldes disparan al mismo tiempo contra él, Dalton cae de rodillas, echando sangre por la boca.
-¿Sólo pueden hacer eso, inútiles?- dice burlonamente Dalton, antes de caer muerto.
Moses anuncia que todos los integrantes del grupo de asesinos contratado por Monty Gann han muerto. Los habitantes del pueblo se regocijan al saberlo, y corren a agradecer al vaquero. El viejo le pregunta si es que su amigo Will (El negro que aparece muerto en el comienzo) le había enviado para ayudarles.
-No me envía nadie- responde Lon- Un negro tuerto había intentado robarme. Yo le seguí a través del desierto, y lo encontré muerto. Simplemente vine aquí porque era el pueblo más cercano. Nada más.
Sabiendo lo que le espera, Monty Gann intenta inútilmente contratar al vaquero como su guardaespaldas personal, ofreciéndole grandes sumas de dinero. Pero el vaquero le responde burlonamente:
-¿Para qué trabajar para un muerto?
Lon es llevado aparte por Laurie. Mientras tanto, los habitantes del pueblo rodean a Monty Gann, el cual aparece en la siguiente escena ahorcado y cubierto de moretones y heridas.
En una habitación de la posada/ bar, Laurie ha curado la herida de Lon. Por primera vez, ella demuestra una actitud distinta a su dureza habitual. Dándole un abrazo, le confiesa a Lon muchas de sus inseguridades. Ella había logrado salir adelante por su deseo de honrar a su padre muerto, a quien ella admiraba.

Cuando se enteró de que él había ordenado la muerte de su madre, ya no se sentía más segura de que debía hacer. Incluso se siente incapaz de asumir el rol de Heinemann como líder del pueblo.
-Tú sabes que lo debes hacer. Yo no puedo ayudarte al respecto.
Lon Slattery y Moses (quien había conseguido que Gann le dijera en donde estaba refugiado Shadow antes de matarlo) van hasta la abandonada iglesia del pueblo. Laurie no puede impedir que el vaquero se marche. Cuando ya está lejos empieza a llorar y a insultarle, pues ella deseaba que se quedase a su lado.
Una vez llegan a la iglesia, Lon le dice a Moses que espera afuera, en caso de que él no fuera capaz de matar a Shadow. Moses acepta.
En la iglesia, espera Shadow. Luego de un saludo burlón, dispara contra el vaquero, el cual consigue esquivarlo y responder a los tiros.
Por fin, Lon y Shadow quedan frente a frente. Pero Shadow ha gastado todas sus balas. Así que ha quedado a merced del vaquero, el cual coloca la pistola en la frente. Antes de matarle, Lon le pregunta porque mató a la familia Slattery. Con una extraña sonrisa en su rostro, Shadow responde:
-Tenía que hacerlo. ¿Recuerdas lo que te dije ese día? No podía permitir que te engañaras, creyendo que podías vivir con esas personas como uno más de ellos. ¿Ibas a convertirte un granjero, que viviría en paz, por el resto de su vida, luego de haber regado la muerte a tu paso? De ninguna forma podía permitir que terminaras así. Ese es el destino de los lobos. Nadie puede cambiarlo.
Lon escucha sin cambiar la expresión de su rostro. Se dispone a apretar el gatillo. Cuando Shadow le pregunta si es que Lon le odia “por haber destruido su sueño de una vida tranquila” Lon sonríe y le dice:
-¿Odiarte? Eres mi amigo, Shadow. Yo daría mi vida por ti. Es sólo que no me gusta perder. Dejar a tu pequeña jugarreta sin castigo no sería cosa de hombres. Y estoy seguro que tú estás de acuerdo conmigo.
Shadow sonríe. Parece resignado a morir.
-No esperaba menos de ti, amigo.
Hay un largo silencio. La toma muestra la entrada de la iglesia. Hay una toma a una de las cruces en el interior de la iglesia.
Se escucha un disparo.
Lon sale de la iglesia. A su salida, se escucha la parte final de “L'Arena”, la cual se escucha hasta el último cuadro.
Moses camina hasta él, pero antes de que pregunte algo, Lon dice “Ya está hecho.” Con el brazo vendado y habiendo gastado su última bala, Lon sube a su caballo.
Moses: ¿Estás seguro de que no quieres quedarte? Laurie te quiere. Tú podrías…
Lon: (sarcástico) Ya una vez lo intenté. Ya viste como terminaron las cosas. Y si uno no aprende de sus errores, está perdido en la vida.
Moses: Yo podría ir contigo.
Lon:(burlón) ¿Llevar conmigo a un predicador, para que me diga qué hacer con mi vida? ¡Ni pensarlo!
(Lon se aleja a caballo, riéndose.)
Moses: (gritándole) ¡También soy un asesino! ¿Te has olvidado de eso?
Lon sigue alejándose a caballo.


Notas del director:
  • El estilo visual de la película(Diseños y tiros de cámara) serán semejantes al segmento animado de la película “Kill Bill” (enlace)
  • Las escenas transcurren en el orden que son narradas.
  • La idea de la rata que explota fue tomada de la película anime “Ninja Scroll”
  • El flashback del pasado de Lon Slattery está en blanco y negro.

3 comentarios:

Xavier Vidal dijo...

Cuento de la fábrica Casalino. Álvaro ya demostró su amor al cine fantástico, y ahora nos trae su particular western. No innova, pero entretiene. Muy logrados los momentos iniciales y finales. Un acierto.

albertaco dijo...

Una vuelta a los clásicos del Western, Una historia manchada con mucha sangre y de personajes duros. Notable el personaje de Lon, interpretado por Brad Pitt y siempre es un gusto escuchar a Ennio Morricone!!!Suerte!!

Jorgee dijo...

No podría faltar lo animado en este festival... jeje.. Me gustó el estilo western... Falicidades Alvaro!

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